La tauromaquia de Goya

Lamina de la tauromaquia de goya

Disponemos para la venta, la colección de láminas de La Tauromaquia de Goya con acta notarial.

La Tauromaquia, del pintor español Francisco de Goya, es una serie de 33 grabados publicada en el año 1816 en los que se muestran escenas relacionadas con el toreo. Aunque en aquel momento salieron a la venta 33 escenas, la realidad es que para completar la serie faltarían 11 grabados más que no se publicaron por pequeños errores o defectos. Cinco de ellos están detrás de los cobres de otros que sí que se llegaron a publicar.

Las dudas sobre las intenciones de Goya a la hora de crear esta serie de grabados sobre la fiesta nacional o, incluso, el momento en el que el pintor comenzó a dibujarlos, son muchísimas y los diferentes historiadores y estudiosos han opinado de forma distinta a lo largo de los años.

En primer lugar cabe destacar que a través del Diario de Madrid, se publicaron las 33 estampas que formaban la serie original de la Tauromaquia de Goya. Y esto sucedió en octubre de 1816. En estos grabados, el artista muestra el tema del toreo desde una perspectiva cruel y sangrienta. Pese a que se ha acusado a esta serie de grabados de estar carentes de personalidad o empaque, lo cierto es que dicen mucho y con el paso de los años han sido objeto de estudios y valoraciones por parte de numerosos estudiosos. De hecho, son muchas las dudas que aún suscitan estas estampas que narran las escenas de la fiesta nacional.

La complejidad de las imágenes que muestra Goya en la Tauromaquia está patente y es perfectamente visible. Además, muestran una ambigüedad que no termina de esclarecer la posición del artista frente a las corridas de toros. La principal duda que se plantea es por qué Goya decidió pintar esta serie de grabados.

Además, las cuestiones sobre cuándo dibujó Goya la Tauromaquia también han dado bastante qué hablar. En primer lugar se pensaba que el artista comenzó a dibujar sobre los primeros cobres a principios del siglo XIX, estableciendo un paréntesis durante la Guerra de la Independencia, para terminar a partir del 1814. No obstante, investigaciones posteriores establecen que esto no sería así y que con casi total certeza, Goya dibujaría la serie completa entre los años 1814 y 1816. Las razones que llevan a explicar esto son sencillas y es que las características similares y la tonalidad del cobre no dejan lugar a dudas.

Otra duda que se expone a raíz de la serie de grabados de la Tauromaquia es por qué Goya decidió realizarla. Los motivos que se han barajado son bien distintos, ganado una fuerza importante las necesidades económicas por las que pasaba el pintor en esa época, agravadas por la muerte de su mujer. Tras morir su esposa, Goya tuvo que abonar a su hijo la parte correspondiente de la herencia de la misma y, esto, al parecer, dejó al artista en una situación de desamparo económico difícil de solventar. En esa época las estampas que representaban escenas de la fiesta nacional se vendían muy bien entre un sector de adeptos a las corridas de toros. No obstante, la serie de grabados de Goya no tuvo ningún éxito en aquella época. Esto se suele achacar a las virulentas imágenes que el pintor mostró en cada una de las estampas.

Y si Goya iba a crear escenas tan reales y cruentas, debía saber que la venta entre los aficionados a la fiesta nacional no tendría demasiado éxito. Así que esto ha llevado a un grupo de estudiosos e historiadores a defender la teoría de que lo que Goya realmente pretendía es mostrarse crítico con las corridas de toros. No obstante, el carácter ambiguo de cada una de las estampas hace complicadísimo afirmar esto con rotundidad.

También se ha dicho que la serie de la Tauromaquia de Goya fue sugerida por su amigo Ceán Bermúdez, un intelectual de la época, que al parecer no casaba demasiado con las corridas de toros y formaba parte de ese grupo de eruditos españoles que se mostraban en contra de la fiesta nacional, con Jovellanos y Vargas Ponce a la cabeza. Esto haría imaginar que lo que realmente pretende Goya es mostrar una crítica extrema hacia este asunto. Pero, es complicado establecer una opinión concreta al respecto. Además, numerosos estudios sobre el artista le definen como amante de la fiesta nacional y gran apasionado de las corridas de toros. No obstante, también cabe la posibilidad de que sus criterios cambiaran a raíz de su amistad con Ceán Bermúdez.

Independientemente de todo esto, la Tauromaquia de Goya se ha convertido en una serie de un marcado valor histórico, que puede mostrar las vicisitudes de una época de nuestra historia.