El arte en la pintura de José Pérez Gil

Toledo de Jose Pérez Gil

Cuadro de José Pérez Gil en venta en Top SUBASTAS

José Pérez Gil nación en Caudete en el año 1918 y murió en Alicante en el 2008. Este pintor alicantino de adopción supo sacar su arte allá por donde pasaba y creó grandes obras pictóricas que ganaron un gran reconocimiento dentro y fuera de nuestras fronteras. Pérez Gil fue un gran paisajista que se formó a sí mismo desde sus inicios en el mundo de la pintura.

A la temprana edad de ocho años, el joven pintor y su familia deben abandonar su tierra natal, Caudete, para marchar a Alicante en busca de nuevas oportunidades laborales para su progenitor. Desde que ingresó en el colegio, sus profesores supieron ver las capacidades artísticas del niño Pérez Gil y le animaron a que las explotara al máximo. De esta forma, su primera exposición fue a tan temprana edad y en su propio colegio. Pese a que sus profesores le apoyaban, no contó con la ayuda de su padre que consideraba el arte una profesión para bohemios sin futuro.

Cuando terminó la escuela primaria y comenzó sus cursos de bachiller decidió compaginarlos con la asistencia a una academia de dibujo, lugar en el que aprendió nuevas técnicas de pintura. A raíz de esto se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios, donde mostró sus grandes dotes desde el inicio. Así comenzó a pintar sus primeras obras serias y obtuvo diversos galardones al presentarse a concursos de arte para jóvenes. De hecho, su primer premio lo obtuvo en una de estas exposiciones por su obra “Atardecer en la Condomina”. Desde entonces ya mostraba su peculiar gusto por los paisajes.

La familia de José Pérez Gil era de origen humilde y en aquella época tenían algunas dificultades, por lo que el pintor se vio obligado a buscar un empleo para colaborar con la economía de su hogar. De esta forma trabajó como escayolista, como pintor de rótulos y finalmente como pintor decorador.

Pintura de José Pérez Gil durante la Guerra Civil

La primera exposición de la edad adulta del pintor se celebró en el año 1936 y fue todo un éxito por parte de la crítica y los pintores de la época. Ese mismo año daba comienzo en España la Guerra Civil que mantuvo en vilo a la población durante algunos años. En aquellos años de carencias Pérez Gil se vio obligado a buscar el sustento pintando murales y pasquines de propaganda bélica para la CNT. Algunos de sus retratos más reconocidos surgieron durante aquella Guerra Civil en la que el poco tiempo libre lo dedicaba a dejar fluir su arte.

Cuando la Guerra finalizó se vio obligado a realizar rótulos y dibujos publicitarios para poder vivir en un tiempo tan convulso de recuperación económica por el que pasaba España. En aquel entonces comenzó a interesarse por la creación de carteles que reflejaran las Hogueras de San Juan, las fiestas populares de su segunda tierra, Alicante. De hecho en el año 1941 se llevó el primer premio en el tradicional concurso de carteles de las hogueras.

La Diputación Provincial de Alicante becó a José Pérez Gil para que pudiera terminar de formarse en pintura y así fue como ingresó en la Escuela Central de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. En la capital supo aprovechar el tiempo muchísimo y conoció a otros artistas de la época con los que pudo compartir consejos e inquietudes. De esta forma las tertulias artísticas del café Pombo se convirtieron en toda una necesidad para el pintor.

A partir de estos años y ya con una técnica más personal y depurada, José Pérez Gil comienza a realizar diferentes exposiciones de arte que son realmente alabadas por la crítica, haciéndole poseedor de un buen número de premios artísticos de incalculable valor.

En 1949 Pérez Gil regresa a Alicante tras su periplo por la capital y se convierte en el Director de la Nueva Escuela Profesional de Bellas Artes. Compagina su trabajo en la escuela con la creación incesante de distintas obras. Los bodegones, los retratos y, como no, los paisajes son su modo de expresar el arte que fluye por sus venas.

Durante estos años viaja a Suiza, a París y a Italia, lugares en los que aprenden técnicas distintas que le forman más aún, si cabe, como pintor de vanguardia. Es muy importante mencionar que en el año 1959 fue nombrado Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, el mismo centro que le vio formarse como uno de los pintores más aclamados de su época.

Entre los premios más importantes de su vida artística podemos destacar la Medalla Especial Princesa Sofía en el año 1968 y la Medalla de Honor del Salón de Otoño en Madrid en el 78.

José Pérez Gil fallece a la edad de ochenta años, tras pasar por una larga enfermedad. Pero siguió pintando sus geniales paisajes hasta sus últimos momentos. De hecho se le reconoce como un gran paisajista mediterráneo.

Un comentario en “El arte en la pintura de José Pérez Gil

  1. Paloma dice:

    Tengo un pequeño cuadro de este pintor,mi padre le conoció en Alicante y la anécdota es que siempre comentaba que tenía un Pérez gilito .Yo pinto y me encanta los tonos de sus cuadros ,colores fuertes y pincelada con fuerza .

    1. Evangelina Lizan Aznar dice:

      Tengo un dibujo a lápiz hecho por el Sr. Pérez Gil, nos lo regalo cuando visitamos su exposición en Elche en la Casa de Calahorra, fue muy amable y lo firmó y nos lo dedicó.

  2. Evangelina Lizan Aznar dice:

    Tengo un dibujo a lápiz del Sr.Perez Gil de las chimeneas que habían en Elche y que derribaron. Nos lo regalo y dedicó a mi familia cuando estábamos viendo su exposición en la casa de Calahorra en Elche. Fue muy amable con nosotros y lamentó que ya no existieran tales chimeneas.

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